Dra. Alma Lenz — Psiquiatra Online

¿QUIÉN SOY?

Dra. Alma Lenz

(Flora Alma Lenz Ramírez)

Médico Psiquiatra

Cédula Profesional: 3049844

Cédula de Especialidad en Psiquiatría: 5777165

De niña curiosa a psiquiatra

Soy la hija de dos protagonistas de una telenovela mexicana (versión bodas-divorcios-bodas).

De niña amé la biología y la ciencia, prefería los juguetes Mi Alegría a las Barbies, aunque también tuve.

Ilustración de la curiosidad por la ciencia desde niña

Desde la carrera de Medicina me intrigaba todo lo que el cuerpo no podía explicar: la gastritis sin E. coli de los "nerviosos", la taquicardia sin cardiopatía de los ansiosos, el insomnio de los eternamente preocupados.

Y mientras otros se enamoraban del corazón o del pulmón, yo ya me enamoraba del cerebro y las neurociencias.

Ilustración de la formación como psiquiatra

"La residencia no es como Grey's Anatomy, Dr. Romantic o Pasillos de Hospital… es más como ER versión hiperrealista."

Cuando entré a la residencia, me di cuenta de algo que no venía en los manuales: mis propios miedos. El miedo a preguntar sobre abuso sexual, el miedo a abrir heridas que no sabía cómo curar.

Así que no huí: salté de cabeza.

Mi tesis de Psiquiatra: Experiencias disociativas en adolescentes con antecedente de violación y/o abuso sexual y su asociación con trastornos psiquiátricos

Pasé por hospitales como el INPRFM, el Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro, el Instituto Nacional de Pediatría y el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Estudié dos posgrados de alta especialidad:

Psiquiatría del Adolescente

Biología Molecular y Genética Psiquiátrica

El nombre de esas tesis mejor ni se las digo porque tienen nombres que parecen cifrados para evitar espías. Si deseas, puedes buscarlas con mi nombre en los repositorios de la UNAM.

Durante años me especialicé en atender el sufrimiento del que cuesta hablar. Hay personas que llegan a consulta sintiendo que vivir duele y que nada puede cambiar. Mi trabajo es tomar ese dolor en serio y buscar, junto con ellas, cómo tratarlo.

🎭 Primer plot twist: dejo mi vida en CDMX y regreso a Veracruz

Mi mamá se enfermó de una enfermedad autoinmune parecida a la esclerosis múltiple, pero más fea: Neuromielitis óptica.

Al ver que mi hermana y abuelita estaban con desgaste del cuidador, decidí regresar a Veracruz.

Abrí consulta privada, reencontré amigos y me sumé a la vida médica local.

Fui Secretaria, Vicepresidenta y Presidenta del Colegio de Médicos del Estado de Veracruz, y Vicepresidenta y Presidenta del Colegio de Psiquiatras del Estado de Veracruz.

Mis otros amigos médicos solían decir que ya me iba con los viejitos, pero con ellos había mucho café, mucha risa… y uno que otro vinito de networking.

Transición de la Ciudad de México a Veracruz

🎢 Segundo plot twist: Esclerosis múltiple

Cuando la vida parecía estable, llegó el segundo plot twist: un diagnóstico de Esclerosis Múltiple.

¿Y qué significa eso o con qué se come? Déjame explicártelo como se lo explico a mi sobrino de primaria:

Imagina que cualquier virus, aunque sea una simple gripita, despierta a mi sistema inmune. Pero no a cualquier sistema inmune: el mío se convierte en zombies. No los zombies lentos de The Walking Dead, no. Los zombies de Guerra Mundial Z (sí, la de Brad Pitt), esos que corren como locos, saltan bardas de seis metros, se aplastan entre ellos para trepar muros.

Así de feos se pone mi sistema inmune cuando algo lo irrita. ¿Y a quién ataca? No es al virus: es a mi propio sistema nervioso.

Por eso decidí mantener la consulta online. No para esconderme. Sino para cuidarme… y para seguir disponible para quienes necesitan ayuda real, sin perder la calidez ni el humor.

🐾 Mis coterapeutas de cuatro patas

Ah, y si consultas conmigo, es muy probable que recibas apoyo silencioso de mis tres coterapeutas:

Aria
Aria: la intensa (inspirada en Arya Stark)
Sorry
Sorry: la apapachable con ansiedad de separación
Coco
Coco: el perro-gato que se unta más que un Garfield — e igual de irritable

(No se preocupen: son excelentes oyentes. Y jamás han contado un solo secreto de los pacientes.)

Así que si necesitas un espacio donde te escuchen en serio, sin juicios, sin prisas, sin disfraces… bienvenido.

Aquí no fingimos que todo está bien. Aquí trabajamos para que, algún día, lo esté.